Samsung por fin mostró su esperado prototipo de smartphone tri-fold, un dispositivo capaz de doblarse dos veces y desplegarse hasta convertirse en una especie de mini tableta. La presentación tuvo lugar en el evento K-Tech 2025 en Corea del Sur, donde el modelo se exhibió tras una vitrina de vidrio. 
Nadie pudo tocarlo, pero las fotos compartidas por el medio local ChosunMedia ya circulan por toda la red, mostrando cómo luce tanto plegado como totalmente abierto.
El tri-fold cuenta con dos bisagras que le permiten expandir su pantalla hasta las 10 pulgadas. Cuando está plegado, se reduce a unas cómodas 6,5 pulgadas, similar al Galaxy Z Fold7. Es un híbrido entre smartphone y tablet, pensado para quienes buscan potencia y portabilidad en un solo dispositivo. Sin embargo, Samsung no reveló ni especificaciones completas ni fecha exacta de lanzamiento, dejando a todos con más preguntas que respuestas.
Según rumores, el modelo podría llamarse Galaxy Z TriFold o Galaxy G Fold y llegaría al mercado en una tirada muy limitada de unas 50.000 unidades. Se espera que integre el chip Snapdragon 8 Elite, un sistema de triple cámara y un peso cercano a los 298 gramos. Su precio rondaría los 2.800 dólares y se vendería únicamente en ciertos países: Corea del Sur, China, Estados Unidos y Emiratos Árabes Unidos. Un objeto de lujo, más que un producto para las masas.
Pero la reacción del público fue mixta. Muchos usuarios señalaron que Samsung está siguiendo los pasos de los fabricantes chinos, que ya llevan ventaja con sus modelos plegables. Otros criticaron el precio, preguntándose por qué, después de tantos años, los dispositivos de este tipo siguen costando el doble que un flagship tradicional. En defensa de la marca, algunos argumentan que el nivel de ingeniería detrás de un tri-fold es enorme y que el precio refleja la complejidad del producto. Lo ven como una pieza de colección, más que un móvil práctico: tecnología de lujo, no de necesidad.
También hubo quienes se mostraron escépticos por el hecho de que el teléfono no se pudiera probar. Si realmente saldrá este año, ¿por qué tanta protección? Muchos recuerdan los problemas de las generaciones anteriores, con burbujas en los protectores de pantalla y reparaciones carísimas una vez vencida la garantía. Para ellos, este nuevo experimento de Samsung podría repetir los mismos errores, solo que a un precio aún más alto.
Aun así, el entusiasmo existe. La idea de un dispositivo que pueda ser teléfono, tablet y hasta portátil a la vez sigue siendo atractiva. Si Samsung logra pulirlo, podría marcar un antes y un después en la era de los plegables. Si no, quedará como un capricho caro que intentó adelantarse al futuro. En cualquier caso, la guerra de los dispositivos plegables está lejos de terminar.