Sony sigue empujando la marca PlayStation más allá de la propia consola y ahora quiere hacerse también con el escritorio del jugador. 
En el último State of Play Japan, la compañía presentó un nuevo monitor gaming de 27 pulgadas con marca PlayStation pensado, ante todo, para jugar a PS5 en el escritorio, pero con especificaciones suficientes para competir también como monitor de PC.
No estamos ante una simple pantalla “con HDMI y ya”: Sony quiere que este monitor sea el centro del setup, el lugar donde se cruzan teletrabajo, estudios, partidas online y quizá alguna que otra sesión de streaming. El panel apuesta por la resolución QHD (2560×1440), ese punto medio muy popular hoy entre el clásico 1080p y el 4K, y combina esa definición con una tasa de refresco alta y soporte para VRR (frecuencia de actualización variable).
Con un PC, el monitor puede llegar hasta 240 Hz, una cifra reservada normalmente para paneles orientados a e-sports, donde cada milisegundo importa. Con PS5 y PS5 Pro, Sony habla de hasta 120 Hz, justo en la línea de los modos de rendimiento que cada vez más juegos ofrecen en la consola
. El VRR entra en juego para suavizar tirones y cortes de imagen cuando los fps bailan, algo bastante habitual en esta generación. Frente al típico televisor de 60 Hz del salón, la diferencia en respuesta y fluidez puede ser enorme para quien juega a medio metro de la pantalla.
La apuesta de diseño también es clara: esto no es una pantalla gigante para el sofá, es un monitor para escritorio. Sony va a por el jugador que tiene la PS5 al lado del PC, que usa cascos casi siempre y que necesita un equipo que quepa en una habitación pequeña o compartida. El formato se mantiene en 16:9, una señal evidente de que, en 2025, el soporte nativo para 21:9 en consola sigue sin ser prioridad. El mensaje implícito es que, mientras los juegos sigan pensándose en 16:9, Sony va a optimizar para ese formato y no para ultrapanorámicos.
En una entrada del blog oficial de PlayStation, la compañía describe este modelo como un monitor “creado para jugar en escritorio con PS5”. Por eso incluye soporte VESA para montarlo en un brazo articulado o en la pared, y un conjunto completo de conexiones: puertos USB, entradas para PC y consola, y espacio para el adaptador PlayStation Link, que permite conectar directamente los auriculares inalámbricos oficiales con baja latencia. La idea es que el usuario no tenga que improvisar: que todo lo que espera de un monitor gaming moderno ya venga de serie.
El guiño más llamativo al ecosistema PlayStation es el gancho integrado con carga para el mando DualSense. En lugar de dejar el mando tirado sobre la mesa o comprar una base aparte, puedes colgarlo en el propio monitor y se irá cargando entre partida y partida. Es un detalle pequeño, pero muy práctico: ordena el escritorio, mantiene el mando siempre a mano y refuerza la sensación de que el monitor está pensado desde cero para convivir con la consola, no simplemente para “admitirla” por HDMI.
Por las especificaciones que se conocen, parece claro que Sony no quiere competir en la gama más baja. QHD, 240 Hz en PC, 120 Hz en PS5, VRR, integración con accesorios oficiales… todo eso suena a gama media-alta, no a monitor de oferta. La compañía no habla todavía de OLED, y se guarda datos clave como brillo máximo, implementación de HDR o número de zonas de atenuación local, aspectos que marcan la diferencia entre un panel correcto y uno verdaderamente premium. Aun así, si Sony acompaña la alta tasa de refresco con buena calibración de color y un HDR competente, este 27 pulgadas podría plantar cara sin complejos a los modelos de ASUS, LG, Samsung y compañía.
El gran interrogante, como siempre, es el precio. De momento, Sony solo ha dicho que el diseño y las especificaciones pueden cambiar antes del lanzamiento, lo que sugiere que el paquete final sigue en ajuste interno. Entre los jugadores, las apuestas van desde el típico “monitor de fanboy caro solo por el logo” hasta el optimismo moderado de quienes recuerdan que los últimos cascos y earbuds de la marca han ofrecido más funciones y calidad de lo que indicaba su precio. Si se repite esa estrategia, un 27″ QHD bien equipado y posicionado a mitad de tabla podría convertirse en una opción bastante razonable y no solo en un capricho de coleccionista.
Lo que sí molesta a muchos entusiastas es la falta de información sobre la tecnología de panel. ¿Será IPS, VA, mini LED? Sin ese dato es difícil evaluar contraste, negros, ángulos de visión o hasta qué punto el HDR tendrá impacto real. En un mercado donde los 27″ 1440p se cuentan por decenas, estos detalles son los que separan un modelo que se recomienda sin dudar de otro que solo se mira por encima del hombro porque lleva el logo de PlayStation en la carcasa.
El anuncio del monitor llega además acompañado de otro movimiento estratégico: una versión solo para Japón de la PS5 Digital Edition con precio más agresivo, muy en la línea de la apuesta regional que Nintendo ha hecho con ciertos modelos de Switch 2. El mensaje es claro: Sony quiere cuidar su mercado doméstico con hardware más accesible, pero a la vez rodear la consola de accesorios oficiales para que, si piensas en auriculares, en altavoces o en monitor para tu PS5, la primera opción natural siga siendo PlayStation.
El monitor gaming PlayStation de 27 pulgadas con gancho de carga para DualSense está previsto para 2026 en Estados Unidos y Japón; la fecha exacta y el precio se anunciarán más adelante. De aquí a entonces, el segmento de 27″ QHD seguirá llenándose de alternativas, así que Sony necesitará acertar con la combinación de precio, calidad de imagen y experiencia de uso. Si lo consigue, este monitor puede convertirse en el centro lógico del escritorio de muchos usuarios de PS5. Si no, corre el riesgo de quedarse en ese tipo de producto que se comenta mucho en redes, pero que muy pocos llegan a comprar.