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Styx: Blades of Greed se va a 2026: por qué el nuevo juego de sigilo necesita más tiempo

por ytools
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El goblin más descarado del mundo de los videojuegos vuelve a hacer honor a su fama: se hará de rogar un rato más. Cyanide Studio y la editora Nacon han confirmado que Styx: Blades of Greed ya no llegará en la ventana de lanzamiento prevista para 2025. En su lugar, el nuevo juego de sigilo protagonizado por el lenguaraz goblin se estrenará el 19 de febrero de 2026 en PC, PlayStation 5, Xbox Series X y Xbox Series S.
Styx: Blades of Greed se va a 2026: por qué el nuevo juego de sigilo necesita más tiempo
Es una noticia amarga para quienes esperaban colarse de nuevo entre sombras este mismo año, pero también una apuesta clara por un lanzamiento más pulido y ambicioso.

Para quien no tenga tan fresca la saga, Styx nunca ha intentado competir con héroes épicos ni supersoldados de traje reluciente. Aquí encarnamos a un anti-héroe: un goblin sarcástico, malhablado, cínico y tan ágil con la daga como con las burlas. Los juegos anteriores se ganaron una base de fans fiel gracias a sus niveles laberínticos, el fuerte peso de la verticalidad, las rutas alternativas y una filosofía muy sencilla: el sigilo es el centro de la experiencia, y los errores se pagan caro. Blades of Greed quiere subir la apuesta con escenarios más grandes, más sistemas interactuando a la vez y un abanico de habilidades que permita resolver una misma situación de formas muy distintas.

El anuncio del retraso llegó a través de la página de Steam del juego, con un mensaje escrito como si el propio Styx estuviera contestando a la comunidad. Fiel a su estilo, el goblin suelta que no va tarde, que simplemente le divierte hacer que la gente espere. Detrás de la broma, Cyanide deja claro que el equipo necesita varios meses adicionales para pulir mecánicas, ajustar el ritmo de las misiones y afinar la dificultad. El objetivo declarado es que el regreso de Styx se sienta como una verdadera evolución de la saga, no solo como “más de lo mismo” con mejores gráficos.

Junto con el comunicado se publicó un nuevo tráiler que ya incluye la fecha del 19 de febrero de 2026. Durante unos minutos vemos exactamente lo que los fans esperan: una fantasía oscura llena de pasadizos estrechos, fortalezas vigiladas, salientes traicioneros y sombras que invitan a desaparecer en ellas. El montaje enseña ejecuciones rápidas, trampas colocadas con mala leche y guardias que patrullan sin saber que la muerte les respira en la nuca. Entre medias, el propio Styx deja caer sus comentarios mordaces, recordando que el tono burlón sigue siendo parte esencial de la experiencia.

En un juego de sigilo, lo que normalmente no se ve en los tráilers es lo que más influye en el resultado final. Un enemigo que detecta al jugador de forma arbitraria, una animación torpe al saltar una barandilla, un sistema de coberturas que falla justo cuando intentamos escondernos… esos detalles son los que separan una infiltración tensa y satisfactoria de una cadena de enfados y cargas de partida. Cyanide insiste en que precisamente en esos puntos se centrará el trabajo extra: IA más coherente, controles más precisos, indicadores de luz y ruido más claros y mejor estabilidad técnica en todas las plataformas.

Las primeras impresiones más concretas llegaron en la gamescom 2025, donde algunos medios y asistentes pudieron probar una demo jugable de Styx: Blades of Greed. Los comentarios apuntan a mapas más amplios, con varios accesos posibles a un mismo objetivo, balcones y cornisas desde los que planear rutas y zonas de riesgo alto para los más valientes. El repertorio de herramientas de Styx incluye distracciones, trampas, trucos venenosos, ejecuciones silenciosas encadenadas y habilidades que se prestan a combinarse entre sí. No es un juego pensado para quien va improvisando sin pensar; recompensa a quienes disfrutan analizando patrones de patrulla, midiendo tiempos y probando soluciones creativas.

Eso también significa que Blades of Greed no aspira a convertirse en un juego de acción con un par de secciones de sigilo, sino en un stealth “puro y duro”. Correr como pollo sin cabeza por el pasillo casi siempre será la peor opción. La tensión nace de aguantar la respiración mientras un guardia pasa a centímetros del escondite, de arriesgar un salto justo cuando se da la vuelta, de decidir cuándo merece la pena eliminar a alguien y cuándo es mejor dejarlo vivo para no alterar la rutina del nivel. Es un tipo de diseño que no encaja con todos los gustos, pero que los fans del sigilo clásico llevan años reclamando.

En el apartado técnico, el hecho de que Styx: Blades of Greed salga solo en PC, PS5 y Xbox Series X|S le da al estudio margen para soñar más alto con el diseño de niveles. Las largas líneas de visión, los contrastes fuertes de luz y sombra y la verticalidad extrema son pilares del buen sigilo, y se benefician mucho de la potencia extra de la actual generación. Sin la obligación de arrastrar hardware más antiguo, es más fácil mantener una buena tasa de fotogramas incluso en escenarios muy densos, repletos de rutas, recovecos y animaciones en pantalla.

¿Compensa el retraso? Esa es la pregunta que sobrevuela cualquier anuncio de este tipo. Muchos jugadores están cansados de promesas incumplidas y lanzamientos llenos de parches de emergencia, así que el escepticismo está más que justificado. Pero también es verdad que cada vez que un estudio se toma la molestia de decir “necesitamos más tiempo para hacerlo bien”, una parte de la comunidad respira aliviada. En el caso de Styx, la lógica es clara: mejor un goblin que llega tarde, pero preparado para hacer ruido, que un estreno que se convierta en meme por culpa de bugs y decisiones a medias.

Al final, Styx: Blades of Greed se convierte en una prueba de fuego para esa vieja frase de que un juego se recuerda más por cómo se mantiene en el tiempo que por la fecha en la que salió. Algunos fans aparcarán el hype hasta 2026; otros seguirán repasando los tráilers fotograma a fotograma en busca de pistas. Mientras tanto, es fácil imaginar a Styx oculto en algún rincón oscuro, contando los meses hasta el 19 de febrero de 2026 y preparando el chiste perfecto para cuando vuelva a saltar desde las sombras y demuestre que el sigilo todavía puede ser sucio, afilado y sorprendentemente ingenioso.

1 comentario

FaZi December 17, 2025 - 6:05 pm

si la IA es lista pero justa, me tienen dentro desde el primer día

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