Tachyum vuelve a sonar fuerte en el mundo del hardware, aunque de momento más en las diapositivas que en los racks reales. La compañía ha presentado una nueva versión de su procesador Prodigy, ahora en un supuesto nodo de 2 nm, con unas cifras que parecen diseñadas para romper todos los titulares: hasta 1024 núcleos de 64 bits por socket, frecuencias de hasta 6 GHz, 1 GB de caché de último nivel, 24 canales de memoria DDR5-17600, hasta 48 TB de RAM por socket y una promesa de rendimiento en IA más de 20 veces superior a la futura plataforma NVIDIA Rubin Ultra a nivel de rack. 
Sobre el papel suena a revolución total del centro de datos; en la práctica, la gran pregunta sigue siendo la misma de siempre: ¿dónde está el silicio?
Para entender el choque entre hype y escepticismo alrededor de Prodigy hay que repasar la historia. Tachyum lleva desde alrededor de 2018 hablando de un “procesador universal” capaz de sustituir no solo a las CPUs clásicas, sino también a GPUs y aceleradores específicos de IA. Las primeras versiones públicas mencionaban algo así como 128 núcleos en 5 nm, con frecuencias cercanas a 5,7 GHz. Más tarde el número subió a 192 núcleos, luego a 256 núcleos por chiplet y la hoja de ruta se fue desplazando año tras año: 2020, 2021, 2022, mediados de la década… Ninguna de esas iteraciones llegó a convertirse en un producto comercial que se pueda comprar e instalar en un servidor.
De 128 a 1024 núcleos: la nueva promesa de Prodigy en 2 nm
La generación de 2 nm es, con diferencia, la más agresiva. Tachyum asegura que podrá fabricar Prodigy en un nodo de 2 nm y ofrecer SKUs con hasta 1024 núcleos de 64 bits en un único socket
. Esos núcleos, siempre según la compañía, podrían alcanzar hasta 6,0 GHz, una cifra más propia de sobremesas de gama entusiasta que de procesadores de servidor con cientos o miles de núcleos activos.
En bruto, la ficha técnica de Prodigy 2 nm se resume así:
- Proceso de fabricación de 2 nm (todavía sin tape-out ni producción en volumen para Prodigy).
- Hasta 1024 núcleos de propósito general de 64 bits por socket.
- Frecuencias de hasta 6 GHz.
- Hasta 1 GB de caché L2+L3 combinadas por chip.
- Gama de SKUs de 32, 64, 96, 128, 256, 320, 384, 448, 512, 768 y 1024 núcleos.
- Rango de TDP desde unos 30–70 W en modelos básicos hasta 1600 W en la configuración tope.
- Hasta 24 canales de memoria DDR5 con soporte declarado para DDR5-17600.
- Capacidad de hasta 48 TB de DDR5 por socket.
- Hasta 128 líneas PCI Express 7.0 gestionadas por 64 controladores PCIe independientes.
Además, la plataforma no se limita a un solo socket. Tachyum habla de sistemas de hasta 16 sockets y 8192 núcleos en total, con la variante de 1024 núcleos limitada a configuraciones de hasta 8 sockets. Sobre el papel, esa densidad permitiría reemplazar granjas completas de servidores CPU+GPU por unos pocos nodos Prodigy con una potencia de cálculo descomunal.
Microarquitectura: corazón de CPU, músculo de acelerador
El núcleo del diseño es una microarquitectura propia de 64 bits. Tachyum describe Prodigy como un procesador out-of-order capaz de emitir hasta 8 instrucciones por ciclo, con extensiones vectoriales y matriciales pensadas específicamente para IA de alto rendimiento y cargas HPC. La idea es mezclar lo mejor de ambos mundos: la flexibilidad de una CPU de servidor generalista con bloques de cálculo que se acercan al comportamiento de una GPU o un acelerador dedicado cuando se trata de multiplicar matrices y acumular tensores.
Cada núcleo dispone de 128 KB de caché de instrucciones y 64 KB de caché de datos, ambas con protección ECC. Por encima se sitúa un enorme caché de último nivel – la suma de L2 y L3 – que puede llegar a 1 GB por chip. En un contexto de IA esto no es un simple detalle: cuanto más modelo cabe dentro del propio procesador, menos saltos a memoria principal hacen falta, y más fácil es exprimir al máximo el hardware en inferencia.
El otro lado de la moneda está en el consumo. Mientras que las variantes de baja densidad aparecen con TDP de 30 W o 70 W, los modelos más grandes pasan rápidamente por los 140, 150, 300, 420, 550, 645, 800 y 1000 W hasta llegar a un tope de 1600 W. Hablamos de cifras propias de aceleradores masivos o incluso de nodos completos de servidor, no de un simple reemplazo directo de una CPU clásica de 1U.
Memoria e I/O: DDR5-17600 y PCIe 7.0 en un mercado que aún no existe
Si la parte de cómputo ya suena ambiciosa, el subsistema de memoria e I/O directamente parece venir del futuro. Un controlador de 24 canales de DDR5 con soporte para DDR5-17600 y hasta 48 TB de RAM por socket pone a Prodigy varios pasos por delante de lo que hoy se ve en productos reales. Ni DDR5-17600 ni PCIe 7.0 forman parte de la realidad cotidiana de los centros de datos actuales; en muchos casos seguimos trabajando con PCIe 5.0 y memorias muy por debajo de esas velocidades teóricas.
Sumar 128 líneas de PCIe 7.0 gestionadas por 64 controladores implica imaginar un salto brutal en ancho de banda hacia GPUs, almacenamiento de alto rendimiento y redes de baja latencia. Es una visión atractiva, pero que presupone que todo el ecosistema – CPUs, placas base, controladores, tarjetas, switches – avanza a una velocidad poco realista. No extraña que muchos arquitectos de sistemas miren estas cifras con una mezcla de interés y ceja levantada.
Promesas de rendimiento: más de 1000 PFLOPs y 21× Rubin Ultra
Las hojas de datos no son lo único agresivo; las gráficas de rendimiento van aún más lejos. Tachyum afirma que la configuración máxima de Prodigy 2 nm será el primer chip en superar los 1000 PFLOPs (1 exaFLOP) en inferencia de IA, frente a unos 50 PFLOPs que NVIDIA proyecta para Rubin. A nivel de rack, la compañía habla de un “Prodigy Ultimate” con 21,3 veces más rendimiento de IA por rack que Rubin Ultra (NVL756) y de un “Prodigy Premium” con hasta 25,9 veces más rendimiento que Rubin (NVL144).
El problema es que, por ahora, esas comparaciones son una caja negra. No se detallan tipos de precisión (FP8, FP4, BF16, etc.), modelos utilizados, tamaños de batch, consumos reales ni costes. Tampoco se contextualiza el esfuerzo de software necesario para aprovechar Prodigy frente a una plataforma basada en GPU con años de madurez como es el ecosistema CUDA. Reducirlo todo a una cifra de PFLOPs por rack es útil para una slide, pero no basta para decidir el diseño de un clúster de producción.
Siete años de promesas, cero chips en producción
Con este historial, no sorprende que parte de la comunidad tome Prodigy con bastante ironía. Desde 2018 se han encadenado anuncios, rediseños y nuevas fechas, pero a finales de 2025 la realidad es clara: no hay un solo procesador Prodigy de uso comercial en el mercado. Lo que existe son emulaciones sobre FPGA, prototipos internos y muchas declaraciones de intenciones.
Para ser justos, Tachyum sí ha avanzado en otros frentes. La compañía ha anunciado una ronda de financiación en torno a los 220 millones de dólares para llevar el diseño de 2 nm hasta el tape-out. Es un respaldo económico nada trivial, que indica que hay inversores dispuestos a apostar por la idea de un procesador universal. Pero el dinero no altera las leyes de la física ni la complejidad de la industria: fabricar un chip puntero con buen rendimiento de fabricación, certificar plataformas, conseguir soporte de sistemas operativos y frameworks de IA y convencer a los grandes OEM de servidores es una maratón, no un sprint.
Por eso, en foros y redes se ha popularizado la sensación de que Prodigy es más “on-paper-ium” que silicio real. No faltan comentarios sarcásticos de gente que asegura tener en casa un diseño “300× más rápido que Rubin Ultra”… siempre que nadie les pida enseñar un prototipo funcionando. El mensaje de fondo es sencillo: después de tantos años, lo que falta no son promesas, sino placas, BIOS y benchmarks independientes.
¿Y si Prodigy 2 nm se hace realidad?
Aun así, merece la pena preguntarse qué pasaría si Tachyum lograra cumplir una parte razonable de lo que anuncia. Un chip con 1024 núcleos a 6 GHz, 1 GB de caché, 24 canales de memoria y rendimiento de IA de clase exaFLOP podría cambiar de forma profunda la arquitectura de los centros de datos. En lugar de separar nodos de CPU para tareas generales y nodos GPU para IA, podríamos ver clústeres homogéneos donde un solo tipo de procesador se encarga de casi todo.
En teoría, eso simplificaría la infraestructura, reduciría cuellos de botella entre CPU y GPU, y daría a los proveedores de nube más flexibilidad para mezclar servicios tradicionales, bases de datos, inferencia y simulación dentro de la misma flota de servidores. Sería un argumento muy potente a favor del concepto “universal” de Prodigy… siempre y cuando llegue a materializarse con un mínimo de estabilidad y soporte de software.
El problema es que ese escenario exige superar muchos obstáculos: tape-out en 2 nm, validación de silicio, corrección de erratas, diseño de placas, certificaciones, controladores maduros, optimizaciones para Linux, KVM, Kubernetes, PyTorch, TensorFlow y compañía. Además, toda esa carrera se daría mientras AMD, Intel y la propia NVIDIA avanzan con sus propias hojas de ruta, cada vez más agresivas en IA y HPC.
Conclusión: una hoja de ruta espectacular, pero todavía sin producto
Visto con algo de distancia, Prodigy 2 nm es hoy más un manifiesto que un procesador. Las especificaciones son, sin duda, espectaculares: 1024 núcleos a 6 GHz, 1 GB de caché, 24 canales de DDR5-17600, 48 TB de RAM por socket, 128 líneas de PCIe 7.0 y racks que, según Tachyum, superarían en más de 20× la plataforma Rubin Ultra en tareas de IA. Al mismo tiempo, los hechos son tozudos: después de años de promesas, la compañía aún no ha puesto un solo chip Prodigy en manos de clientes.
La forma más sensata de interpretar Prodigy, al menos por ahora, es como una declaración de hacia dónde le gustaría ir a Tachyum y a mucha gente del sector: menos fragmentación entre CPU, GPU y aceleradores, más rendimiento por vatio y por rack, más flexibilidad para el software. Pero hasta que no exista un procesador de 2 nm funcionando, con placas de servidor reales, soporte en los grandes frameworks de IA y resultados reproducibles, Prodigy seguirá siendo un gran “si todo esto se cumple…”. Entre la revolución y el vaporware hay un trecho enorme, y Tachyum todavía tiene que demostrar de qué lado quiere quedarse.
3 comentarios
Pregunta seria: ¿hay algún producto de Tachyum que puedas comprar hoy o solo existen en notas de prensa y renders bonitos?
DDR5-17600, 1024 núcleos, 6 GHz… claro, y mi heladera entrena GPT-5 mientras enfría la birra, igualito de realista 🤣
O esto es el futuro de los data centers o es la mejor ficha técnica de ciencia ficción que he leído. De momento voy 60 % vaporware, 40 % fe 😅