The Day I Will Die es el primer juego del estudio independiente Lost Lighthouse, y aunque de entrada parezca otro título de terror con linterna en el bosque, su propuesta apunta a algo mucho más inquietante. Ambientado en Little Red Valley, un pequeño pueblo de montaña envuelto en niebla perpetua, el jugador se enfrenta a un ciclo temporal sin fin donde los recuerdos cobran forma física. 
Cada sendero, puente o casa abandonada se convierte en una puerta a los miedos más antiguos y a las emociones que creías enterradas.
Lost Lighthouse describe su mundo como un reflejo distorsionado de la memoria colectiva, donde los monstruos nacen de la cultura pop y de las leyendas urbanas de los años 70 y 80. Las criaturas que emergen de la niebla son ecos de viejas películas de terror en VHS, transformadas en amenazas reales. Más que sobrevivir, el objetivo es enfrentarse a uno mismo, explorar lo que significa el miedo y cómo los recuerdos pueden volverse pesadillas.
Sin fecha de lanzamiento confirmada, The Day I Will Die ya genera curiosidad por su atmósfera densa y su enfoque psicológico. Combina la melancolía de Silent Hill 2 con el surrealismo retorcido de Deadly Premonition. Si Lost Lighthouse logra mantener ese equilibrio entre nostalgia, miedo y reflexión, podría convertirse en uno de los títulos de terror más interesantes del año.
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la linterna ilumina menos que un mechero bro