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Después del DLC de Silksong: ¿Hollow Knight 3 o un juego totalmente nuevo de Team Cherry?

por ytools
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Silksong por fin dejó de ser chiste interno de foro y tráiler fantasma para convertirse en algo real: el juego existe, se acerca su lanzamiento y hasta tiene DLC confirmado.
Después del DLC de Silksong: ¿Hollow Knight 3 o un juego totalmente nuevo de Team Cherry?
Justo en ese momento, cuando la comunidad por fin empieza a creer que no es otro humo más, Team Cherry ya mira más lejos. El pequeño estudio australiano que sorprendió al mundo con Hollow Knight se enfrenta a una pregunta incómoda: ¿invertir otros tantos años en un Hollow Knight 3 o apostar por un juego completamente nuevo? Y el criterio no es solo creativo ni comercial, sino brutalmente humano: cuántos proyectos de este tamaño caben todavía en sus vidas.

Ari Gibson y William Pellen, cofundadores del estudio, tardaron alrededor de siete años en llevar Silksong del boceto inicial al monstruo que es hoy. La idea original era bastante humilde: un DLC con Hornet como protagonista, algunas zonas nuevas, ajustes de movimiento y dificultad, un regalo para quienes habían exprimido Hallownest hasta el último rincón. Pero cada prototipo traía nuevas posibilidades, los diseñadores querían experimentar con verticalidad, con parkour, con enemigos que exigieran otro ritmo, y el mapa no paraba de expandirse. En algún punto, llamar a eso simplemente “DLC” dejó de tener sentido.

Mientras tanto, la comunidad hizo lo suyo. Cada imagen, cada guiño, cada frase ambigua se convertía en un nuevo silkpost: un meme colectivo que mezclaba ilusión, cansancio y desconfianza. Silksong era el juego que siempre parecía a un anuncio de distancia… pero nunca terminaba de materializarse. Ahora el guion cambió: Silksong está vivo, el DLC está sobre la mesa, y de pronto la conversación deja de ser “¿saldrá algún día?” para transformarse en “¿qué le queda a Team Cherry después de esto?”.

Cuando tu calendario se mide en juegos, no en años

Gibson lo ha resumido con una franqueza que casi da risa nerviosa: el único límite de tiempo real es la muerte. No se refiere a un drama poético, sino a una cuenta muy concreta. Si cada juego grande te roba siete años de trabajo, más otros dos de parches, expansiones y soporte, no necesitas una calculadora para entender que tu carrera solo aguanta unos pocos viajes de ese calibre. No hay infinitos Hollow Knight ni infinitos Silksong; como mucho, un puñado de grandes apuestas.

En un estudio pequeño no existen los proyectos a medio gas. Un nuevo título significa años de prototipos, animación cuadro por cuadro, mapas interconectados, jefes diseñados a mano, pruebas, ajustes y una comunidad observando cada paso. Decidirse por Hollow Knight 3 no es simplemente hacer “más de lo mismo”; es renunciar a varias ideas que ya están apuntadas en documentos, libretas y pizarras. Escoger una IP totalmente nueva, en cambio, supone salir de la zona segura de la marca Hollow Knight y arriesgar que la audiencia tarde más en subirse al barco.

¿Hollow Knight 3 o una nueva gran aventura?

Oficialmente, Team Cherry no ha dado un veredicto. Lo que sí ha dejado caer es que hay bocetos para ambas rutas: historias que vuelven a los reinos de insectos rotos y reyes caídos, y conceptos que no tienen nada que ver con Hallownest, ni visual ni temáticamente. El estudio repite que no quiere ser para siempre “los del Hollow Knight”, aunque agradece que ese título haya cambiado su vida. También sabe que la gente los identifica con una forma muy específica de hacer juegos: mundos 2D enormes, exploración paciente, combate que castiga los descuidos y jefes que se vuelven inolvidables a base de repetir.

Por eso, sea cual sea el siguiente paso, es difícil imaginar que tiren su propia esencia por la borda. Es probable que el próximo juego, lleve o no “Hollow Knight” en el nombre, vuelva a ofrecer un mapa laberíntico, personajes rarísimos con diálogos crípticos, secretos escondidos en cada esquina y esa mezcla tan suya de melancolía y desafío. Lo que puede cambiar es el envoltorio: quizá no haya insectos, quizá no haya un reino subterráneo, quizás el tono sea más luminoso o más oscuro. Pero ese sentimiento de “no sé del todo dónde estoy ni qué está pasando, y por eso mismo quiero seguir” parece innegociable.

Silksong es el mejor ejemplo de cómo trabaja el estudio. Un contenido extra se les fue de las manos hasta convertirse en un juego completo con personalidad propia… y aun así se las arreglaron para hacerle sitio a un DLC encima. No extraña que muchos jugadores bromeen con que ese DLC terminará inflándose otra vez, y acabará siendo casi un Silksong 2 encubierto. En el otro extremo están quienes solo piden que la historia de Hornet, esta vez sí, llegue a un cierre claro, sin otro cartelito invisible de “continuará” flotando en el aire durante años.

Cuando las leyendas del sector empiezan a contar juegos, no ideas

La forma en que Team Cherry habla del tiempo no es un caso aislado. En los últimos años varias figuras históricas del desarrollo han hecho confesiones parecidas. Todd Howard, de Bethesda, ha dicho más de una vez que, haciendo números, es posible que The Elder Scrolls 6 sea la última gran entrega de la saga en la que participe como cabeza visible. No porque haya perdido el interés, sino porque entre un Skyrim y su sucesor pueden pasar fácilmente diez años.

Para el público, eso suena raro y, a la vez, muy lógico. Skyrim sigue apareciendo en memes, mods y streams como si fuera de antes de ayer, pero ya se acerca a la edad en la que uno empieza a llamarlo “clásico” sin ironía. Mientras tanto, la espera por Elder Scrolls 6 se alarga, Half-Life 3 se mantiene como el chiste eterno, y de repente entendemos que la barrera no es solo el dinero o los planes de una compañía, sino algo tan básico como el tiempo de vida de las personas que están al mando.

Hideo Kojima lo contó de manera aún más cruda. Durante la pandemia, después de enfermarse de gravedad y pasar por una cirugía en los ojos, dijo que por primera vez sintió de verdad que podía no llegar a hacer todo lo que tenía en la cabeza. Guardó ideas en un USB, se lo entregó a su asistente como si fuera un pequeño testamento y dejó claro que le preocupaba tanto la supervivencia creativa de sus juegos como la estabilidad económica de su estudio si él faltaba.

A otra escala, Team Cherry piensa en lo mismo. No están anunciando su retiro, ni haciendo drama en cada frase, pero reconocen que un proyecto tipo Silksong consume un trozo enorme de su biografía. Eso obliga a elegir bien: no puedes prometer diez secuelas, solo unas pocas apuestas muy pensadas. Y si a cada una le vas a dedicar casi una década, más vale que te importe de verdad.

Una comunidad entre memes, vértigo y “yo también”

La respuesta de los fans mezcla risa, ansiedad y empatía a partes iguales. Hay quien comenta que es totalmente lógico que los devs se pregunten cuántos juegos grandes les quedan por hacer; si Skyrim ya parece de otra era y seguimos esperando a ES6 y a ese fantasma llamado HL3, imagina cómo se sentirá Hollow Knight 3 en esa lista. Otros se quedan pillados con la frase “nuestro único deadline real es la muerte”: suena muy dramática… hasta que te paras a pensarlo y entiendes que no está tan lejos de la realidad.

En los hilos dedicados a Silksong todo esto se nota especialmente. Un usuario escribe que no le sorprendería nada que el DLC terminara siendo un nuevo juegazo, porque Team Cherry no sabe recortar cuando se enamora de una idea. Un poco más abajo, alguien suplica que, por favor, Silksong y su contenido extra cierren bien el arco de Hornet, que ya no están para esperar otra década por una resolución. Entre medias aparecen respuestas medio troleo, medio shock: gente que ve el titular, piensa que es otro silkpost más, y luego se da cuenta de que, esta vez, va totalmente en serio.

Debajo del ruido hay un hilo común: muchos jugadores se dan cuenta de que también han envejecido con estos juegos. Quien descubrió Hollow Knight de estudiante, quemando madrugadas contra los jefes más crueles, ahora tiene trabajo, responsabilidades, quizá familia y bastante menos tiempo para perderse en un mapa durante 40 horas. Cuando escucha a desarrolladores decir que tal vez solo les queden unas pocas grandes obras por delante, la sensación es familiar: ¿cuántos juegos así me quedan también a mí por jugar como antes?

Y después de Silksong, ¿qué?

En el corto plazo, el objetivo de Team Cherry está claro: terminar Silksong, lanzar su DLC y dejar el juego en un estado con el que puedan mirar atrás sin arrepentimientos. Pero a la vuelta de esa esquina les espera la decisión que todos vemos venir: seguir excavando en el universo de Hollow Knight con un tercer juego, experimentar con un spin-off más pequeño o romper la baraja y empezar desde cero con una nueva IP.

Un posible Hollow Knight 3 podría atar cabos sueltos, confirmar o desmontar teorías que la comunidad analiza desde hace años y mostrar regiones del mundo que solo se han insinuado. Una IP completamente nueva abriría la puerta a estéticas distintas, otros temas, otro tipo de fantasía o terror, sin la sombra constante de “¿es mejor o peor que el original?”. En cualquiera de los dos caminos, lo que parece no estar en discusión es el compromiso con mundos densos, sistemas afinados y una atmósfera que invita a recorrer cada rincón.

El reto será equilibrar esa ambición con algo tan prosaico como el calendario vital. Tal vez eso implique ciclos algo más cortos, límites más claros al alcance de cada juego o la decisión de alternar entre proyectos gigantes y experimentos más contenidos. Lo que sí deja caer el estudio es que no quiere gastar sus últimos grandes cartuchos en secuelas por inercia, sino en juegos que de verdad le apetezca vivir y sufrir durante años.

Paradójicamente, aceptar que no hay tiempo infinito puede hacer a Team Cherry más valiente, no menos. Si sabes que no vas a poder encadenar diez secuelas seguras, cada mundo nuevo se vuelve más precioso. La pregunta deja de ser “¿qué título venderá mejor?” y se convierte en “¿qué juego merece ocupar este trozo de nuestra vida?”. Y quizá por eso mismo, pensar en lo que llegará después de Silksong – sea Hollow Knight 3 o algo completamente inesperado – se siente tan emocionante: porque, junto a nuestra atención, también llevará una parte del tiempo que al estudio le queda por crear.

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