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Varsapura: la oscura megaciudad de miHoYo devorada por la Podredumbre Mental

por ytools
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Con Varsapura, miHoYo – el estudio responsable del fenómeno mundial Genshin Impact – abandona los paisajes de fantasía color pastel y se sumerge en algo mucho más turbio: una megaciudad del futuro que se deshace por dentro. Lo que se ha visto en un extenso gameplay de algo más de treinta minutos deja claro que no hablamos de un experimento menor, sino de un RPG de acción de mundo abierto con mucho peso en la atmósfera y en la psicología de sus personajes.

De Teyvat a una metrópolis al borde del colapso

La primera impresión ya marca la diferencia.
Varsapura: la oscura megaciudad de miHoYo devorada por la Podredumbre Mental
Nada de praderas verdes ni dragones simpáticos: la cámara recorre avenidas saturadas de neones, bloques de oficinas interminables, pasillos administrativos que parecen laberintos y carteles de alerta por todas partes. Es un mundo donde lo sobrenatural convive con sellos oficiales y formularios en papel. Quien haya jugado a Control reconocerá esa mezcla de burocracia y rarezas paranormales, pero Varsapura le da un giro muy propio, con el estilo visual y el ritmo narrativo que caracterizan a miHoYo.

Podredumbre Mental: la plaga que distorsiona la mente y la ciudad

El gran enemigo de Varsapura no es un señor oscuro ni una invasión alienígena, sino la llamada Podredumbre Mental, una fuerza parapsicológica que corroe todo lo que toca. En las zonas afectadas los edificios se doblan a ángulos imposibles, las escaleras no llevan a donde deberían y las calles parecen reiniciarse como si la realidad estuviera bugueada. De esa distorsión nacen criaturas deformes y, peor aún, una sensación constante de que no se puede confiar ni siquiera en lo que se ve.

La Podredumbre no se limita a lo físico: también altera recuerdos, identidades y emociones. Vecinos que antes eran amables se vuelven paranoicos, funcionarios pierden horas enteras de su jornada sin saber qué hicieron, y testigos de incidentes narran versiones completamente diferentes de un mismo suceso. El juego plantea la ciudad casi como un paciente en estado crítico conectado a máquinas, mientras las autoridades intentan mantenerla estable a base de protocolos de emergencia y montañas de papeleo.

SEAL: oposiciones en plena crisis de realidad

En medio de este caos entra el jugador, no como héroe legendario, sino como aspirante a la SEAL, la Shadow Emergency Alliance. En lugar de comenzar con una escena de acción explosiva, la demo arranca con un proceso de selección: entrevistas formales, pruebas psicológicas, evaluaciones del estado mental y una especie de chequeo de compatibilidad con la amenaza de la Podredumbre. Es casi un examen de oposición, pero con máquinas que escanean la mente en lugar de corregir exámenes tipo test.

Este arranque pausado cumple una función importante. Por un lado contextualiza el mundo y muestra hasta qué punto la sociedad se ha burocratizado alrededor de la crisis; por otro deja claro que la SEAL no es un grupo improvisado de héroes, sino una institución con normas, jerarquías y responsabilidades. Solo cuando el protagonista supera todas las pruebas se convierte en agente operativo y comienza el verdadero trabajo de campo: patrullar barrios contaminados, asegurar perímetros, atender a civiles desorientados y cortar de raíz nuevos brotes de Podredumbre Mental.

Umbrella style: combate con paraguas y entornos traicioneros

Cuando toca pelear, Varsapura se pone intensa. El combate se desarrolla en tercera persona, con movimientos ágiles, énfasis en esquivas y combos encadenados. La estrella del show es el arma principal: un paraguas aparentemente normal que en manos del protagonista se convierte en bastón, escudo y cañón energético. Cerrado sirve para golpear a corta distancia; abierto puede bloquear ataques, lanzar proyectiles o canalizar habilidades especiales. Visualmente es un contraste delicioso: un objeto cotidiano usado con la elegancia de un arma de artes marciales.

El escenario no se queda atrás. Algunas zonas están tan saturadas de Podredumbre que el suelo se vuelve inestable, aparecen charcos de energía que dañan al contacto o fragmentos de realidad que flotan y se recolocan en mitad del combate. El jugador tiene que leer el entorno, buscar pequeñas islas seguras y anticipar cambios bruscos del terreno. No es solo cuestión de hacer mucho daño, sino de sobrevivir a un campo de batalla que también está enfermo.

No vas solo: escuadras, aliados y química de equipo

A diferencia del aislamiento casi absoluto de Control, Varsapura apuesta por la sensación de trabajar dentro de un equipo. En varias misiones el protagonista va acompañado por otros agentes de la SEAL controlados por la IA. Algunos lanzan barreras defensivas, otros ralentizan a grupos de enemigos o aplican efectos de control que permiten rematar a los más peligrosos. Entre misión y misión, pequeñas conversaciones dejan entrever personalidades, tensiones internas y posibles conflictos futuros dentro del escuadrón.

Sabiendo cómo miHoYo suele tratar a sus personajes, no sería raro que estos compañeros terminen teniendo sus propias tramas secundarias, decisiones difíciles y momentos clave en la historia principal. El resultado es que Varsapura se siente menos como la historia de un único elegido y más como la crónica de una unidad de crisis tratando de evitar que toda la ciudad se desmorone.

Mundo abierto, coches y decisiones con atributos

Fuera de las bases de la SEAL, el juego se abre literalmente. El gameplay muestra al personaje subiendo a vehículos y recorriendo autopistas elevadas, avenidas congestionadas y callejones menos recomendables. A lo lejos se ven zonas marcadas por la Podredumbre, destellos de incidentes activos y situaciones que invitan a desviarse del camino principal. La intención parece clara: que Varsapura sea un espacio que se recorre de verdad, con encuentros emergentes y misiones que se descubren sobre la marcha, y no solo un menú grande con iconos.

Cuando baja el ritmo de la acción, entra en juego el sistema de diálogos. En lugar de simples respuestas cosméticas, muchas opciones están ligadas a atributos del personaje como Empatía, Persuasión o Engaño. Una tirada de Empatía puede ayudar a calmar a alguien al borde de un ataque de pánico; una Persuasión elevada abre puertas con mandos y burócratas; el Engaño, por su parte, permite acceder a información o saltarse normas a base de medias verdades. Falta por ver hasta qué punto estas decisiones cambian el rumbo global de la historia, pero la base está ahí para construir relaciones complejas con facciones, superiores y compañeros de escuadrón.

Unreal Engine 5 y un futuro todavía en construcción

En lo técnico, Varsapura funciona sobre Unreal Engine 5, y se nota en la densidad de la ciudad, la iluminación agresiva de los neones y las sombras profundas de los interiores. Las zonas contaminadas por la Podredumbre se llenan de partículas, brillos extraños y ligeras distorsiones visuales que dan la sensación de que el mundo está a punto de romperse en mil trozos. Pequeños detalles de interfaz refuerzan la idea de que la cordura es un recurso limitado, tanto para la población como para los propios agentes.

Aun así, todo indica que queda mucho trabajo por delante. miHoYo sigue ampliando el equipo de Varsapura con nuevas contrataciones en las oficinas de Shanghái, Singapur y Los Ángeles, y por ahora no hay fecha de lanzamiento ni plataformas confirmadas. Lo que sí hay es una promesa interesante: un mundo abierto que combina terror urbano, drama psicológico, acción estilizada y un fuerte componente de relaciones humanas. Si el estudio consigue equilibrar todas esas piezas, Varsapura puede convertirse en el proyecto más arriesgado y diferente de miHoYo hasta la fecha.

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1 comentario

tilt December 29, 2025 - 11:56 am

me encantan las vibes tipo Control pero con toque anime, muy buena mezcla

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