vivo por fin ha puesto fin a las especulaciones y ha confirmado oficialmente cuándo llegarán sus próximos móviles de la serie S: el vivo S50 y el más compacto vivo S50 Pro mini ya tienen fecha en el calendario. 
Tras varias imágenes promocionales y vídeos cortos publicados en Weibo, la marca anunció que la presentación en China se celebrará el 15 de diciembre, con reservas abiertas a través de la tienda oficial y de las principales plataformas de comercio electrónico del país.
La línea S siempre ha apuntado a un público joven y muy activo en redes sociales, que busca un móvil con estilo propio, buenas cámaras y un peso contenido. En esta generación, vivo mantiene esa fórmula, pero añade un par de ingredientes pensados para usuarios más exigentes: procesadores Snapdragon de última hornada y una cámara teleobjetivo periscópica de 50 MP que promete un zoom real, muy por encima del típico recorte digital que encontramos en la gama media.
Fecha de lanzamiento y primeras pistas sobre la disponibilidad
Según la información oficial, tanto el vivo S50 como el vivo S50 Pro mini debutarán en China el 15 de diciembre. Quienes quieran asegurarse una unidad desde el primer día ya pueden registrarse en la preventa, algo bastante habitual en el mercado chino para medir el interés del público antes del arranque de ventas masivas. Por ahora no hay anuncio de versiones globales, pero el historial de la marca muestra que muchos modelos terminan llegando a otros países bajo el mismo nombre o con ligeros cambios de branding y especificaciones.
Las páginas de producto que vivo ha publicado hasta el momento están más centradas en el diseño y en algunos puntos clave del hardware que en revelar la hoja técnica completa. Es una estrategia clara de construcción de hype: dejar que las imágenes, los colores y uno o dos datos llamativos hagan ruido, y reservar detalles como batería, pantalla o precio para el evento de lanzamiento.
Diseño y colores: del negro sobrio al azul llamativo
Donde el vivo S50 quiere destacar a primera vista es en la paleta de colores. El modelo estándar llegará en cuatro acabados: Confession White, Inspirational Purple, Space Black y Serene Blue. Confession White apuesta por un blanco luminoso con reflejos suaves, muy de estilo premium. Inspirational Purple es un morado pastel que encaja perfecto con usuarios que ven el móvil como parte de su outfit y les gusta que el teléfono salga bien en selfies y fotos en el espejo.
Space Black es la opción clásica y discreta, pensada para un entorno más formal o simplemente para quien no quiere llamar la atención. Serene Blue, por su parte, aporta un azul frío y elegante, distinto al típico azul oscuro genérico. El vivo S50 Pro mini comparte gran parte de esta identidad visual, pero recorta una opción: estará disponible en Confession White, Inspirational Purple y Space Black, dejando fuera el acabado azul. En ambos casos vemos un módulo de cámaras protagonista en la parte trasera, bordes relativamente delgados y un chasis que apunta a ser fino y ligero, fiel a lo que la serie S viene proponiendo desde hace varias generaciones.
Plataformas Snapdragon: rendimiento y eficiencia
El interior es donde las dos versiones se diferencian con más claridad. El vivo S50 Pro mini ha sido confirmado con el Snapdragon 8 Gen 5 de Qualcomm, un chip pensado para la gama más alta. Hablamos de potencia sobrada para juegos exigentes, edición de vídeo directamente en el móvil y funciones de inteligencia artificial como mejoras automáticas en fotos, modos de retrato más precisos o herramientas inteligentes en la interfaz del sistema.
El vivo S50, en cambio, apostaría por el Snapdragon 8s Gen 3, una plataforma que se sitúa un peldaño por debajo de los buques insignia, pero que sigue ofreciendo un rendimiento de gama alta en la práctica. Para el usuario final esto suele traducirse en una experiencia rápida y fluida, con algo mejor de eficiencia energética y, sobre todo, margen para ajustar el precio a un nivel más competitivo. En otras palabras, el Pro mini quiere seducir a quien lo quiere todo, mientras que el S50 apunta al perfil de usuario que quiere potencia, pero no está dispuesto a pagar lo que cuesta el tope de gama absoluto.
Cámara periscópica de 50 MP: el zoom como protagonista
Uno de los puntos más llamativos de la serie es la presencia, en ambos modelos, de una cámara teleobjetivo periscópica de 50 MP con sensor Sony IMX882. A diferencia de un tele convencional, la óptica tipo periscopio aprovecha un prisma para redirigir la luz hacia un conjunto de lentes colocado en horizontal dentro del cuerpo del teléfono. Así se consigue una distancia focal mayor sin necesidad de tener un módulo de cámara exageradamente grueso.
En el uso diario eso significa un zoom óptico mucho más aprovechable: fotos de un concierto desde la grada, primeros planos en un partido de fútbol, detalles arquitectónicos en viajes o escenas urbanas captadas desde lejos. Si vivo consigue combinar este hardware con una buena estabilización, un procesamiento agresivo con poco ruido y un modo nocturno competente, el S50 y el S50 Pro mini podrían situarse entre los móviles con mejor zoom en su rango de precio, incluso pisándole los talones a modelos más caros.
Lo que todavía está en el aire
A pesar de toda la información que ya se ha hecho pública, todavía quedan muchos puntos por descubrir. vivo no ha detallado las capacidades de batería ni las velocidades de carga, tampoco ha confirmado el tamaño exacto de las pantallas, sus tasas de refresco o el tipo de panel. Del mismo modo, se desconoce qué combinaciones de memoria y almacenamiento llegarán al mercado y si habrá diferencias entre las variantes china y global, en caso de que esta última acabe existiendo.
El gran interrogante, cómo no, será el precio final. Con todo lo que ya sabemos, la intención de vivo parece clara: posicionar al vivo S50 y al vivo S50 Pro mini como opciones de gama media-alta o premium accesible, con diseño cuidado, colores llamativos, un salto importante en el apartado de zoom y procesadores capaces de aguantar varios años sin quedarse cortos. A partir del 15 de diciembre se verá si la marca consigue que ese equilibrio entre estilo, cámara y rendimiento sea tan atractivo en la práctica como suena sobre el papel.