Inicio » Sin categorizar » Dimensity 9500 rompe el guion: Vivo X300 Pro vs. iPhone 17 Pro Max y Galaxy S25 Ultra

Dimensity 9500 rompe el guion: Vivo X300 Pro vs. iPhone 17 Pro Max y Galaxy S25 Ultra

por ytools
0 comentario 2 vistas

Dimensity 9500 rompe el guion: Vivo X300 Pro vs. iPhone 17 Pro Max y Galaxy S25 Ultra

Dimensity 9500 rompe el guion: el Vivo X300 Pro planta cara al iPhone 17 Pro Max y al Galaxy S25 Ultra

Durante años la historia del rendimiento móvil estuvo escrita en piedra: si querías el Android más veloz, buscabas el Snapdragon de turno; si el objetivo era la potencia por núcleo, el iPhone del año con chip Apple tenía la papeleta ganadora. MediaTek, aun presente en millones de teléfonos, era la opción sensata de precio ajustado: eficiente, cumplidora, pero rara vez protagonista. Pues bien, 2025 llegó para desordenar el tablero. En nuestras pruebas de laboratorio, corroboradas por comparativas independientes, el Vivo X300 Pro con Dimensity 9500 no sólo compite de tú a tú con los pesos pesados con Snapdragon 8 Elite y Apple A19 Pro: en varias disciplinas los supera. No se trata de un desliz metodológico ni de una optimización tramposa, sino de un salto de ingeniería que reescribe la conversación sobre rendimiento de gama alta.

Qué cambió en una sola generación

El Dimensity 9400 ya había insinuado un rumbo más ambicioso: consumo contenido y buen comportamiento térmico, aunque sin el músculo para sostener cargas brutales. El Dimensity 9500, fabricado en el avanzado proceso TSMC N3P de 3 nm, actúa precisamente sobre los cuellos de botella históricos: interconexiones internas, jerarquía de cachés, equilibrio térmico bajo estrés y diálogo entre CPU, GPU y NPU. El resultado es un SoC que no sólo luce bonito en el primer minuto, sino que mantiene el pulso cuando el calor aprieta y otros sacrifican frecuencia para sobrevivir.

Los números que obligan a replantearlo todo

Empecemos por CPU. En Geekbench 6 (single-core) Apple continúa al frente, algo esperable por su apuesta continuada por núcleos de altísima IPC. Nuestros registros: Vivo X300 Pro 3264, iPhone 17 Pro Max 3775 y Galaxy S25 Ultra 3137. Nada extraño. Pero el multi-core cambia el tono: el X300 Pro firma 9489 puntos, pegado a los 9749 del iPhone y 9769 del Galaxy. Para MediaTek, es un hito: por fin un multinúcleo a la altura de los líderes, el terreno que pesa en multitarea, exportaciones y tuberías de procesamiento complejas.

Geekbench 6 (cuanto más alto, mejor)
Dispositivo Single-core Multi-core
Vivo X300 Pro (Dimensity 9500) 3264 9489
iPhone 17 Pro Max (A19 Pro) 3775 9749
Galaxy S25 Ultra (Snapdragon 8 Elite) 3137 9769

El giro más sonado llega en GPU. En 3DMark Extreme, el X300 Pro marca un High de 6922, por encima de los 5987 del iPhone 17 Pro Max y de los 6208 del Galaxy S25 Ultra. Más relevante aún: el Low tras las rondas de estrés se queda en 3869, frente a 3841 (iPhone) y 2981 (Galaxy). Traducido: menos throttling, fotogramas más estables y una curva que no se desploma tras el primer bucle. En la práctica, sesiones largas más fluidas y una sensación de solidez que, para jugar o editar, vale más que un pico fugaz.

3DMark Extreme (cuanto más alto, mejor)
Dispositivo Extreme (High) Extreme (Low)
Vivo X300 Pro 6922 3869
iPhone 17 Pro Max 5987 3841
Galaxy S25 Ultra 6208 2981

La sensación en mano coincide con los gráficos: los Snapdragon suelen caer en una rampa suave, mientras que Apple a veces recorta pronto tras el primer bucle; el Dimensity 9500, en cambio, conserva la compostura durante más tiempo. El beneficio real es menos tirones, menos dientes de sierra y menos necesidad de bajar ajustes a mitad de sesión.

Pruebas del mundo real: aquí manda el cronómetro

Las métricas sintéticas orientan; las tareas concretas deciden. En comparativas independientes, el Vivo con Dimensity completó una exportación 4K en CapCut en 38 segundos. El iPhone 17 Pro Max tardó 1 minuto y 36, y un terminal con Snapdragon 8 Elite necesitó 1 minuto y 54. En Lightroom, con un batch de 50 imágenes, Apple recuperó la corona con 2:08, y MediaTek quedó muy cerca con 2:26, todavía por delante de Snapdragon, Tensor y Exynos. En resumen: la ventaja de Apple persiste en ciertos flujos fotográficos, pero en video corto y cargas mixtas el Dimensity 9500 aprieta de verdad.

En temperatura, ninguna alarma: el iPhone se movió en torno a 29 °C, mientras que el Dimensity 9500 rondó los 34 °C, cifras parecidas a las de equipos con Snapdragon 8 Elite (y Tensor G5) en las mismas rutinas. Es un peaje térmico moderado por un rendimiento sostenido notable, perfectamente asumible en un flagship moderno.

Cómo lo logró MediaTek: arquitectura al servicio de la constancia

Detrás del salto no hay magia, hay diseño. El proceso N3P de TSMC aporta eficiencia y densidad, pero la clave está en cómo se mueven los datos dentro del SoC.

  • Dynamic Cache Architecture: CPU, GPU y NPU comparten información casi en tiempo real en lugar de pasar por rutas de caché más lentas. Se reducen latencias allí donde los motores tienen que hablarse constantemente: exportaciones 4K/8K, fotografía computacional y juegos con ray tracing.
  • CPU all-big-core con Arm v9.3 y cachés ampliadas: más espacio y ancho de banda para hilos pesados, con un aumento del multinúcleo sin pagar con vatios desmesurados. Ahí está parte del secreto de la estabilidad en los «torture tests».
  • GPU Mali-G1 Ultra con HyperEngine 3.0: MediaTek habla de un +119% en capacidades de trazado de rayos respecto a la generación anterior. En la práctica, reflejos más coherentes, sombras más limpias y menos microcortes tras 15–20 minutos de juego.
  • NPU 990: el doble de rendimiento de IA consumiendo menos de la mitad de energía que antes. En cámara, se traduce en HDR multicuadro, segmentación semántica y reducción de ruido más agresivos sin convertir el teléfono en estufa.

Sumando todo, el Dimensity 9500 deja de ser «suficientemente bueno por el precio» para convertirse en un motor de primera línea con una virtud que rara vez aparece en los titulares: perseverancia bajo carga.

¿Hemos llegado al «plateau» de rendimiento?

Muchos indicios apuntan a una meseta en los procesos actuales. Con IPs de CPU/GPU maduras y tecnologías de fabricación similares, los saltos en pico cada vez pesan menos. Las victorias se deciden en quitar fricciones: menos cache misses, interconexiones más eficaces, gestión térmica que colabora con el planificador. Bajo esta luz, el ascenso de MediaTek era cuestión de tiempo: si el techo es común, gana quien elimina mejor los roces internos.

Mirando a 2 nm, es probable que la prioridad sea la eficiencia antes que un «+40%» de portada: reparto fino de carga, simbiosis software-silicio, y pipelines de IA integrados que mejoran foto y video en tiempo real sin devorar batería. Para el usuario final, eso se traduce en velocidad percibida más estable, autonomía más predecible y menos calor en los momentos críticos de grabación o edición.

Compra informada en el nuevo equilibrio

La vieja jerarquía ya no sirve como única brújula. Si editas para redes, haces color grading sobre la marcha, juegas títulos pesados y valoras la constancia de los frames, el Vivo X300 Pro con Dimensity 9500 es claramente un par del iPhone 17 Pro Max y del Galaxy S25 Ultra – y en cargas sostenidas GPU-dependientes, a veces el favorito. A partir de ahí, decide por ecosistema, cámaras y conectividad: Apple continúa fuerte en single-core y en integración de servicios; Snapdragon presume un ecosistema amplísimo, módems de referencia y funciones que adoran los desarrolladores. La gran novedad es que MediaTek ya no implica renuncias de rendimiento por precio.

Lo que las cifras no cuentan

El chasis, el tamaño de la cámara de vapor, el ajuste de firmware e incluso la temperatura ambiente influyen. Un Dimensity 9500 en un cuerpo ultrafino respirará distinto que en el diseño más holgado del X300 Pro. Aun así, la dirección es clara: en 2025 MediaTek ya está entre los grandes, especialmente cuando la música la marcan GPU y termalidad.

Por qué esto nos conviene a todos

La competencia real arriba obliga a todos a mejorar. Qualcomm tendrá que responder en estabilidad y eficiencia sostenida. Apple, ya excelente en pico y en cohesión software-hardware, o bien reforzará la resistencia a largo plazo o redoblará su apuesta por la integración. En ambos casos ganamos los usuarios: mejores productos y, con suerte, menos «peaje de logo» en el precio final.

Conclusión

Entramos en el año esperando el duelo de siempre. Salimos con una realidad nueva: el Dimensity 9500 es un chip de auténtica gama alta. El Vivo X300 Pro no insinúa paridad: la demuestra con un multinúcleo que roza a los líderes, una historia de GPU con mucha cuerda y un comportamiento térmico adulto. Si solías descartar MediaTek por reflejo, es hora de actualizar la lista mental de candidatos. Los próximos Dimensity merecen estar al lado de iPhone y Galaxy por méritos medibles, no por simpatía.

También te puede interesar

Deja un comentario