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Windows KB5066835 destroza el rendimiento de Assassin’s Creed Shadows: así lo arregla NVIDIA 581.94

por ytools
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Lo que debía ser otro parche rutinario de Windows ha acabado convirtiéndose en un dolor de cabeza serio para muchos jugadores de PC.
Windows KB5066835 destroza el rendimiento de Assassin’s Creed Shadows: así lo arregla NVIDIA 581.94
La actualización KB5066835 para Windows 11 y Windows Server 2025 está provocando caídas de rendimiento muy agresivas en Assassin’s Creed Shadows. No hablamos de dos o tres tirones puntuales, sino de recortes de decenas de puntos porcentuales en los FPS, incluso en equipos tope de gama que, en teoría, deberían poder con todo.

Tras las primeras quejas de la comunidad, Digital Foundry decidió poner números al problema. En un equipo de pruebas con un Ryzen 7 9800X3D y una GeForce RTX 5090, Assassin’s Creed Shadows pasó a rendir entre un 33% y un 50% peor una vez instalado el parche KB5066835, usando los controladores estándar. Traducido al día a día: donde antes jugabas cerca de los 120 FPS con una experiencia fluida y margen para activar efectos pesados, de repente te encuentras con caídas constantes, picos de frametime y esa sensación de que tu PC carísimo se ha convertido en una consola antigua.

La parte positiva es que NVIDIA reaccionó con bastante rapidez. La compañía publicó el controlador GeForce de hotfix 581.94 específicamente para atacar este problema tras el último parche de Windows. Con ese driver instalado, las mediciones de Digital Foundry volvieron prácticamente a los niveles previos al KB5066835, lo que deja claro que el origen está en una interacción poco afortunada entre los cambios de Microsoft y la capa de drivers de la GPU. ¿Se podría desinstalar la actualización de Windows? Sí, pero en 2025 revertir un parche grande del sistema es jugar con la seguridad y la estabilidad. Para la mayoría de usuarios, actualizar al hotfix de NVIDIA es la solución más limpia y menos arriesgada.

Lo que sigue sin estar claro es qué ha fallado exactamente dentro del código del sistema. Microsoft, de momento, no ha dado una explicación técnica detallada, y la experiencia nos dice que, con suerte, acabaremos viendo una frase genérica en unas notas de versión dentro de unas semanas. Aun así, la magnitud del problema llama la atención: Windows ya ha roto juegos otras veces, pero que un lanzamiento AAA pierda hasta la mitad de su rendimiento en uno de los PCs más potentes del mercado no es precisamente un bug menor.

Para el jugador de casa, el síntoma principal es sencillo: después de actualizar Windows, el juego va peor. En entornos profesionales y corporativos, el impacto es bastante más serio. Administradores de sistemas han reportado que la misma oleada de parches ha provocado errores de canal seguro en estaciones con Windows 11 y controladores de dominio con Server 2025: usuarios viendo mensajes de contraseña incorrecta aun introduciendo credenciales válidas, inicios de sesión fallidos sin motivo aparente y un aluvión de incidencias en el departamento de soporte. Algunos equipos de TI se han visto obligados a tocar directivas de grupo a contrarreloj, reiniciar servicios de autenticación e incluso retirar controladores de dominio problemáticos para estabilizar el directorio. Todo ello con avisos en paralelo de posibles degradaciones en Exchange Online. Lo que tenía que ser un simple ciclo de parches terminó pareciendo un simulacro de emergencia.

Este tipo de situaciones alimenta el cansancio creciente hacia el ecosistema Windows, sobre todo entre usuarios avanzados y administradores. Cada vez que una actualización destroza los FPS de un juego importante o descoloca la infraestructura de autenticación, más gente se anima a montar un escritorio Linux, probar Proton en Steam o, como mínimo, separar una parte de su vida digital del sistema de Microsoft. Algunos se consuelan diciendo que casi nadie juega Assassin’s Creed Shadows en PC; otros se hacen una pregunta más incómoda: si aquí se ha notado tanto, ¿cuántos juegos menos conocidos estarán sufriendo el mismo problema sin que nadie se haya puesto a medirlo en serio?

Encima, todo esto llega en un momento en el que la propia Microsoft presume de cuánto código interno se escribe ya con ayuda de herramientas de inteligencia artificial. Después de declaraciones oficiales celebrando que una porción relevante del software de la compañía sale con apoyo de IA, las bromas no tardaron en llegar: que si Windows está siendo ‘codeado de vibra’ por Copilot, que si el sistema operativo parece una beta perpetua. Mientras todo funciona, se queda en meme. Pero cuando un parche como KB5066835 rompe rendimiento en juegos y causa dolores de cabeza en redes corporativas, el meme se convierte en crítica seria sobre pruebas de calidad, revisiones humanas y responsabilidad.

Mientras la plataforma tropieza, el juego en sí sigue recibiendo contenido. La Title Update 1.1.6 de Assassin’s Creed Shadows trae un crossover ambicioso con el universo de Attack on Titan. Hay una nueva misión especial de duración limitada, disponible solo hasta el 22 de diciembre, y un paquete Attack on Titan Dual Pack en la tienda interna. El pack incluye atuendos inspirados en el anime, armas temáticas, accesorios y una nueva montura con estética claramente sacada del mundo de los titanes. Para los fans es puro fanservice y un motivo bastante tentador para retomar la partida.

No todo el mundo está encantado con el formato. Muchos jugadores consideran que las misiones de historia en un juego para un solo jugador no deberían desaparecer del mapa tras una fecha concreta, y menos cuando se vinculan a una franquicia tan grande. Desde la perspectiva de Ubisoft, sin embargo, estos eventos temporales y colaboraciones son herramientas muy eficaces para recuperar usuarios que dejaron la campaña a medias y mantener el juego presente en redes y directos.

Además del crossover, la actualización suma una misión secundaria permanente llamada ‘A Puzzlement’. En ella, Naoe y Yasuke intercambian literalmente técnicas: ella aprende una versión más espectacular de la famosa patada de guerra de él, mientras Yasuke adopta un enfoque más sigiloso y no letal inspirado en el estilo de infiltración de Naoe. Es un contenido pequeño pero bien pensado, que refuerza la idea de dos protagonistas complementarios y amplía el abanico de opciones entre combate directo y sigilo.

Según Ubisoft, Assassin’s Creed Shadows se está comportando de forma sólida en términos comerciales y de engagement, y el siguiente paso grande será su llegada a la futura Nintendo Switch 2. Cuando eso ocurra, el debate sobre rendimiento se trasladará a un hardware mucho más modesto: si un parche de Windows ya consigue recortar FPS en equipos con RTX 5090, habrá que ver cómo se resuelve llevar ese mismo mundo abierto a un chip portátil con recursos muy diferentes.

Por ahora, si juegas en PC con gráfica NVIDIA y has notado que tu tasa de cuadros se ha desplomado tras las últimas actualizaciones de Windows, el primer punto de la lista es comprobar que estás usando el driver 581.94 o una versión posterior que incluya el hotfix. Y si gestionas varias máquinas o incluso una red entera, probablemente ya verás los parches de Windows como temporadas de un servicio en vivo: con la esperanza de que el siguiente no sea el que convierta tu juego estrella en un benchmark de bugs.

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