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Wonder Man: cómo Marvel convierte la fatiga de superhéroes en una sátira de Hollywood

por ytools
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Con Wonder Man, Marvel no parece querer sumar simplemente otra serie de superhéroes a la lista infinita, sino meter la cámara dentro de la propia máquina. El nuevo título de Disney+ se sitúa en pleno Hollywood y sigue a Simon Williams, un actor que lleva años peleando por encajar en la industria y que ahora ve una última oportunidad en un enorme blockbuster de superhéroes. Lo irónico es que él mismo es un superhéroe en secreto. A partir de ahí, la serie convierte una pregunta que los fans llevan tiempo haciendo en redes en su telón de fondo: ¿estamos cansados de los superhéroes o estamos cansados de que muchos proyectos ya no estén a la altura?

Yahya Abdul-Mateen II ha dejado caer que Wonder Man fue concebida para sonar distinta al modelo estándar de Marvel.
Wonder Man: cómo Marvel convierte la fatiga de superhéroes en una sátira de Hollywood
Menos fórmula de chiste–escena de acción–guiño postcréditos, y más humor ácido mezclado con una autoconsciencia bastante descarada. La serie se ríe del circo de castings, de las notas de ejecutivos que solo hablan de universo compartido, de las refilmaciones eternas y de esa obsesión con convertir cada producción en el inicio de una saga. A diferencia de She-Hulk, aquí no se rompe la cuarta pared a cada rato, ni se intenta copiar el caos desenfadado de Deadpool. La autocrítica aparece en los diálogos de pasillo, en los silencios durante una lectura de guion, en la forma casi cínica en la que todo el mundo se refiere al trabajo como “contenido”.

Esa apuesta no deja de ser arriesgada. Una parte del fandom está convencida de que tanta broma meta y tanto guiño cómplice han alimentado la fatiga del género: cuando todo el rato te recuerdan que esto es un producto, es difícil emocionarse. Otros señalan que, hasta ahora, solo Deadpool ha encontrado el equilibrio real entre reírse del género y tomar en serio a sus personajes, mientras Marvel lleva varias fases acusada de ir a la cantidad antes que a la calidad. Wonder Man parece asumir este diagnóstico y decir: sí, hemos perdido frescura, pero la solución no es tirar de nostalgia una vez más, sino mirarse al espejo y usar ese cansancio como material dramático.

Para que eso funcione, la serie pone mucho peso en la relación entre Simon y Trevor Slattery. Sir Ben Kingsley retoma el papel del actor venido a menos que jugó a ser el Mandarín y que ahora sobrevive a base de anécdotas de gloria pasada. Simon todavía se agarra a la idea de que su gran oportunidad está a la vuelta de la esquina; Trevor es la prueba viviente de que la fama pasa y la industria no mira atrás. Su amistad extraña, a medio camino entre mentor desastroso y compañero de naufragio, promete convertirse en el núcleo emocional de Wonder Man. A través de ellos, la serie habla de egos heridos, de carreras que nunca despegaron del todo y de lo que significa seguir amando la actuación cuando el sistema parece diseñado para desgastarte.

La famosa fatiga de superhéroes está presente, pero no como pancarta que se agita en cada escena. Más bien funciona como clima general. Hay bromas sobre fans perdidos entre líneas temporales del MCU, sobre tramas que se cruzan hasta volverse imposibles de seguir, sobre reuniones de test screening donde se liman todos los bordes raros para no asustar a nadie. También hay dardos hacia el modelo de streaming: los ocho episodios de Wonder Man se estrenarán de golpe en Disney+ el 27 de enero de 2026, una estrategia que recuerda al lanzamiento de Echo y que muchos señalan como ejemplo de cómo una serie puede pasar desapercibida si no tiene conversación sostenida alrededor.

Todo esto llega justo antes de otro año cargadísimo para Marvel. Apenas semanas después, el 4 de marzo, aterrizará la segunda temporada de Daredevil: Born Again, seguida más adelante por VisionQuest, que retoma el hilo de WandaVision desde la perspectiva de Visión. En cines, el estudio tiene en la agenda Spider-Man: Brand New Day para el 31 de julio y el gran evento Avengers: Doomsday para el 18 de diciembre. Es una nueva oleada de héroes, cameos y crossovers en un momento en el que numerosos espectadores confiesan que ya no pueden seguirle el ritmo al calendario.

En ese contexto, Wonder Man se siente menos como otro eslabón de la cadena y más como un examen interno. Si la serie consigue combinar humor, crítica y emoción sin cinismo barato, puede que la discusión cambie de tono: no tanto “ya nadie quiere ver superhéroes”, sino “¿qué están haciendo los creadores para que vuelvan a importarnos?”. Tal vez el futuro del género no pase por hacer las historias más grandes, sino por hacerlas más honestas. Si Simon Williams y Trevor Slattery logran transmitir eso desde los focos de Hollywood, la serie podría convertirse en la prueba de que Marvel aún sabe reinventarse cuando se toma en serio sus propias dudas.

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2 comentarios

XiaoMao December 7, 2025 - 12:05 pm

Llevan tiempo tropezando con las historias pequeñas y ahora se lanzan a sátira de Hollywood y crisis creativa. Valientes son, pero también suena a experimento con público agotado

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DeltaForce December 28, 2025 - 8:56 am

Curioso que Marvel hable ahora de autocrítica como si She-Hulk no hubiera pasado… ahí ya rompían la cuarta pared, bailes raros y medio fandom se bajó del tren jaja

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