
World of Warcraft: Midnight y el fin de la era de los add-ons
World of Warcraft nunca fue solo un MMORPG. Desde su lanzamiento en 2004, el juego se convirtió en un universo moldeado tanto por Blizzard como por su comunidad. Dentro de ese ecosistema, los add-ons – esas modificaciones creadas por jugadores para personalizar la interfaz y facilitar la vida en Azeroth – se convirtieron en una parte inseparable de la experiencia. Pero con la expansión World of Warcraft: Midnight, Blizzard se prepara para dar un golpe histórico: eliminar gran parte de los add-ons más populares. Y lo que para algunos es un regreso a lo “clásico”, para muchos otros se siente como el principio del fin de una tradición.
El anuncio es claro: los add-ons que procesen datos de combate en tiempo real dejarán de funcionar. Herramientas icónicas como Deadly Boss Mods (DBM), BigWigs o incluso funciones básicas de WeakAuras serán deshabilitadas. Ion Hazzikostas, director del juego, explicó que el objetivo es “reducir la automatización y coordinación externa que siempre supera lo que la propia interfaz del juego puede ofrecer”. En palabras simples: Blizzard quiere que los jugadores resuelvan los problemas en combate con habilidad y comunicación, no con un script.
No es la primera vez que Blizzard interviene en este terreno. En los primeros años de WoW existían mods que prácticamente jugaban por ti, ejecutando rotaciones completas de habilidades de forma automática. Eso fue prohibido. Con los años, la empresa fue ajustando los límites, pero nunca se había atrevido a tanto. Con Midnight, desaparecerán los avisos de mecánicas de jefe, las guías visuales para posicionamiento y las alertas que evitaron miles de wipes. La promesa: que los combates se diseñen de manera que no necesiten esas ayudas. La sensación entre los jugadores: que les arrebatan una muleta a la que ya estaban acostumbrados.
La herida más profunda la deja WeakAuras. Este add-on era una navaja suiza: mostraba procs, cooldowns, buffs, debuffs e incluso scripts comunitarios que convertían peleas imposibles en algo manejable. Más allá de la funcionalidad, era un símbolo de creatividad y colaboración. Aunque Blizzard insiste en que no busca “matar WeakAuras”, los desarrolladores del propio add-on ya anunciaron que dejarán de actualizarlo en la era Midnight. Para los veteranos, es casi como perder un pedazo de la identidad de WoW.
Blizzard asegura que habrá reemplazos dentro del propio juego: una interfaz renovada, indicadores más claros y ayudas integradas. Pero en la alfa lo único que los testers han visto es la ausencia de lo viejo, sin nada sólido que lo sustituya. La sensación es la de quedarse sin coche mientras te prometen que pronto habrá un autobús… que todavía no existe.
Las reacciones no tardaron en llegar. Los jugadores casuales, que nunca usaron DBM o WeakAuras, lo ven irrelevante. Pero para los raiders de alto nivel o quienes juegan Míticas+, la noticia es devastadora. Para ellos, los add-ons no eran opcionales: eran indispensables. Sin ellos, las raids públicas (PUGs) corren el riesgo de convertirse en un caos total. Y no se puede olvidar que muchos mods también servían como herramientas de accesibilidad, con alertas de audio o gráficos que hacían el juego jugable para quienes lo necesitaban. Blizzard promete que integrará esas funciones, pero de momento no mostró pruebas.
El timing del anuncio también molesta. ¿Por qué avisar ahora, sin tener listas las nuevas soluciones? Para muchos, es como haberles quitado el suelo de golpe. En los foros, abundan comentarios como: “Ahora los PUGs serán imposibles”.
Hay quienes, con nostalgia, celebran la decisión. Recuerdan los días previos a WeakAuras o DBM, cuando los encuentros se aprendían a base de wipe tras wipe, con comunicación intensa y ensayo-error. Para ellos, esto puede devolver la sensación de descubrimiento. Pero el WoW de 2025 ya no es el de 2005. La comunidad es mayor, tiene menos tiempo y menos paciencia. Lo que antes era aventura, hoy se percibe como frustración.
El argumento de Blizzard es la igualdad: no todos saben instalar o configurar add-ons, ni quieren perder horas ajustando scripts. Reducir esa dependencia supuestamente baja la barrera de entrada. Pero la historia del WoW demuestra que los jugadores siempre buscarán optimizar todo. Si no es con WeakAuras, será con otra cosa.
La dimensión cultural también es enorme. Compartir configuraciones, presumir de WeakAuras únicas o intercambiar mods era parte del ADN del juego. Con este cambio, Blizzard corre el riesgo de aplanar esa creatividad, reemplazándola por un entorno más estandarizado y controlado. Para unos, eso es positivo: menos complicaciones. Para otros, es el fin de una de las cosas que hacía único a WoW.
Eso sí, nada está escrito en piedra. Hazzikostas aclaró que lo visto en la alfa es la “versión más extrema” y que escucharán el feedback. Tal vez algunas funciones sobrevivan, o el diseño de los combates logre que los add-ons ya no se echen de menos. Pero mientras tanto, lo único que reina es la incertidumbre.
Midnight saldrá a principios de 2026. Blizzard tiene hasta entonces para demostrar que WoW puede ser igual de divertido sin los add-ons que acompañaron a generaciones de jugadores. Si fracasa, el riesgo es perder a los veteranos más fieles. Entre esperanza y miedo, World of Warcraft se enfrenta a uno de los mayores cambios de su historia. El tiempo dirá si se recordará como una reinvención audaz o como un error monumental.
2 comentarios
quién en Blizzard pensó que esto era buena idea?? parecen no conocer su propio juego
jajaja cada semana un drama nuevo en WoW, siempre parece el fin del mundo 🤣