Xbox ha decidido dejar atrás la guerra de exclusividades. 
En lugar de seguir compitiendo directamente con PlayStation y la nueva Nintendo Switch 2 por vender consolas, Microsoft está apostando por llevar sus juegos a donde están los jugadores, sin importar la plataforma.
El reconocido analista Mat Piscatella lo explicó así: “Ya no estamos en una época en la que un exclusivo convence a alguien de cambiar de consola. Eso se acabó”. Hoy, los jugadores están comprometidos con sus bibliotecas, amigos y suscripciones. Cambiar de ecosistema es un dolor de cabeza, y nadie lo hace solo por un título llamativo.
Un claro ejemplo es Forza Horizon 5, que se ha convertido en el juego más vendido de 2025 en PS5, según datos de Alinea Analytics. Sí, un título de Xbox triunfando en la consola de Sony. Cosas que antes parecían imposibles, hoy son pura estrategia.
Al mismo tiempo, la Switch 2 rompió récords como la consola que más rápido se ha vendido en la historia de EE.UU. Mientras tanto, Xbox se aleja del foco en hardware y se enfoca en distribuir sus juegos por todas partes. Piscatella lo resume bien: los 10 juegos de servicio en vivo más populares acaparan más del 50% del tiempo de juego mensual. Todo lo demás lucha por atención.
Sony también ha comenzado a llevar sus exclusivos a PC, y Nintendo… bueno, Nintendo sigue a su ritmo, encerrada en su mundo, aunque incluso ellos podrían beneficiarse de una apertura.
El periodista Christopher Dring dejó caer que en las próximas semanas veremos más juegos de Xbox anunciados para PS5 y Switch 2, posiblemente durante la Gamescom 2025. Nada de rumores: es lo más lógico. Si puedes vender millones más, ¿para qué limitarte?
La industria cambió. Ya no se trata de quién tiene más exclusivas, sino de quién está presente en más pantallas. Y Xbox ya está jugando ese nuevo partido.
4 comentarios
Compré Forza en PS5 y va como una seda 🔥
Forza e Indiana Jones en PS5? Ahora sí Xbox entendió cómo ganar 💸
Las guerras de consolas ya no importan. Dame el juego donde sea y listo
El futuro es multiplataforma, y quien no lo entienda se queda atrás