
Xbox se encarece: ahora los desarrolladores también pagan el precio
Microsoft parece haber dejado atrás su antigua imagen de ofrecer el “mejor trato en el mundo del gaming”. Después de subir los precios de las consolas Xbox Series X/S y del servicio Game Pass, la compañía ha decidido aumentar también el costo de sus kits de desarrollo. Según un informe de The Verge, el precio del Xbox Development Kit ha subido un 33%, pasando de 1.500 a 2.000 dólares. Oficialmente, Microsoft justifica el aumento por “factores macroeconómicos”, pero los desarrolladores no están convencidos.
Estos kits de desarrollo son versiones especiales de las consolas, diseñadas para probar y optimizar juegos antes de su lanzamiento. Cuentan con hardware más potente, herramientas de depuración y software especializado que no están disponibles en las consolas normales. Ya eran caros, pero ahora se han vuelto prohibitivos para los estudios independientes, que ven cómo los costos de entrar al ecosistema Xbox se disparan justo cuando el sector atraviesa una crisis.
En teoría, los precios de los dev kits suelen estar protegidos por acuerdos de confidencialidad entre fabricantes y desarrolladores, por lo que rara vez se hacen públicos. Pero esta vez, varias fuentes han confirmado el aumento. Y lo que más preocupa es que no se trata de un cambio limitado a Estados Unidos: el nuevo precio es global. Así, tanto estudios grandes como pequeños deberán pagar más si quieren trabajar en Xbox.
El momento no podría ser peor. La industria del videojuego ha sufrido recortes, despidos y cierres de estudios en los últimos años. Subir el costo de acceso al desarrollo en Xbox parece una jugada contraproducente, especialmente cuando la propia Microsoft lleva tiempo insistiendo en que quiere apoyar a los creadores independientes. Para muchos, esta decisión representa justo lo contrario: una barrera que desanima la innovación.
Algunos analistas ven en esto un patrón conocido. Microsoft parece repetir el error de su etapa con Nokia: decisiones corporativas que priorizan la rentabilidad a corto plazo y descuidan la estrategia a largo plazo. Otros interpretan el movimiento como un paso hacia el abandono progresivo del hardware, favoreciendo en cambio los servicios en la nube y las suscripciones. En cualquier caso, la señal es clara: Xbox ya no es el ecosistema accesible que fue en sus mejores años.
Por si fuera poco, los desarrolladores recuerdan que, aunque es posible activar un “modo desarrollador” en una Xbox Series X o S pagando una pequeña tarifa, esa opción no ofrece ni la potencia ni las herramientas de un dev kit oficial. Para proyectos serios, esa alternativa no es viable. Y eso deja a muchos estudios fuera del juego, literalmente.
El descontento no se ha hecho esperar. En redes y foros, tanto jugadores como creadores critican a Microsoft por encarecer aún más su plataforma. Ya no solo es caro jugar en Xbox; ahora también es caro crear juegos para ella. Con el aumento de precios en consolas, Game Pass y kits de desarrollo, el mensaje parece ser que Xbox se está transformando en el “negocio más caro del gaming”.
En definitiva, el nuevo precio de 2.000 dólares no destruirá a los grandes estudios, pero sí envía una señal preocupante. La compañía que una vez presumió de apoyar a los creadores ahora parece levantar muros. Y si la tendencia continúa, Xbox podría perder no solo la confianza de los desarrolladores, sino también la diversidad y frescura que le daban vida a su catálogo.
1 comentario
Microsoft se está pegando un tiro en el pie. 2.000 dólares por un dev kit es una locura