Xiaomi ya está preparando su próxima gran jugada en el terreno de los chips propios: el XRING 02, que según rumores llegará en 2026. Tras el debut del XRING 01, su primer procesador de 3 nm, muchos esperaban que la compañía diera el salto a la tecnología de 2 nm. Sin embargo, todo apunta a que Xiaomi seguirá confiando en el proceso de 3 nm de TSMC, una decisión que responde más a cálculos estratégicos que a una falta de ambición.
El XRING 01, fabricado con la segunda generación de 3 nm de TSMC (N3E), demostró que Xiaomi podía medirse con gigantes como Qualcomm y MediaTek en rendimiento y eficiencia. 
Ahora, el XRING 02 usaría la tercera generación de 3 nm (N3P). Sí, algunos rivales ya preparan chips de 2 nm para 2026, pero Xiaomi apuesta por una plataforma madura y estable que reduce riesgos.
El factor económico pesa mucho. Se estima que cada oblea de 2 nm puede costar hasta 30.000 dólares, sin incluir los millones necesarios para tape-out y pruebas. Si a eso sumamos que Xiaomi planea llevar el XRING 02 no solo a móviles – como el futuro Xiaomi 16S Pro – , sino también a tablets, dispositivos inteligentes e incluso coches eléctricos, la apuesta por 3 nm cobra bastante sentido.
A esto se añaden los obstáculos políticos. Las restricciones de exportación de Estados Unidos han limitado el acceso de las empresas chinas a herramientas de diseño (EDA) avanzadas, esenciales para avanzar en nodos de 2 nm. En ese contexto, Xiaomi no tiene otra opción que optar por lo seguro: consolidar su posición con 3 nm, ganar experiencia y reducir su dependencia de terceros como Qualcomm.
Los críticos dirán que el XRING 02 ya nace “anticuado”. Pero hay que tener en cuenta que cada salto de nodo ofrece beneficios cada vez menores. Pasar de 3 nm a 2 nm aporta mejoras, sí, pero nada revolucionario. En áreas como automoción, IoT o ecosistemas domésticos, la estabilidad y la eficiencia pesan más que un número en la ficha técnica.
De hecho, la era de los 3 nm será más larga de lo que muchos piensan. Con núcleos ARM como el Travis X930 y un diseño equilibrado entre núcleos grandes, medianos y pequeños, el XRING 02 seguirá siendo competitivo. El objetivo no es superar a Apple o Samsung en la carrera de los nanómetros, sino ofrecer un chip robusto y versátil para múltiples dispositivos.
Si Xiaomi logra equilibrar costes, autonomía y rendimiento, la apuesta por 3 nm podría ser vista como un movimiento pragmático. El XRING 02 quizá no sea el chip más avanzado del mercado, pero tiene potencial para convertirse en el motor de una gama de productos variada y confiable. Y si en el futuro cambian las condiciones geopolíticas, siempre quedará abierta la puerta a dar el salto a 2 nm o menos.
1 comentario
lo importante es batería y eficiencia, no números bonitos