
YouTube estrena feed personalizado con IA: ¿más control para ti o más datos para Google?
Abres YouTube para ver un solo video y, de repente, tu inicio parece un collage hecho por alguien que no te conoce del todo: media pantalla llena de análisis de Marvel por culpa de un tráiler que viste una vez, el resto ocupado por podcasts eternos, shorts absurdos y canales que ni recuerdas haber tocado. No es casualidad: es el algoritmo intentando adivinar quién eres a partir de cada clic, cada segundo de reproducción y cada reacción.
Ahora la plataforma está probando algo distinto. En lugar de limitarse a observar tu comportamiento, YouTube quiere que se lo cuentes directamente. La compañía experimenta con una función llamada Your Custom Feed, un chatbot de inteligencia artificial que te pregunta qué quieres ver y acomoda tu inicio en consecuencia. Si este experimento se hace masivo, la relación con la página principal de YouTube puede cambiar mucho: menos adivinanzas, más instrucciones directas… pero también más información tuya circulando por los sistemas de Google.
Del algoritmo que te espía al simple “¿qué te apetece ver hoy?”
Tal y como funciona hoy, tu inicio en YouTube es el resultado de una enorme máquina de predicción. El sistema analiza tu historial de reproducciones, los videos que dejas a medias, las listas que creas, los canales que sigues, lo que marcas con “me gusta” y lo que ocultas con “no me interesa”. Con unos pocos clics en un tema, el algoritmo ya se hace su película: ves un par de clips de WWE y, de pronto, tu feed parece la señal oficial de lucha libre; caes una noche en videos de crimen real y al día siguiente tu inicio es un festival de casos sin resolver.
El problema es que el algoritmo trata cualquier capricho momentáneo como si fuera un nuevo estilo de vida. Le da igual que hayas visto esos videos por curiosidad, por morbo o porque un amigo te mandó el enlace. Para el sistema, clic es clic, y a partir de ahí dispara más de lo mismo. Limpiar todo eso suele ser tedioso: borrar historial, marcar canales, esconder sugerencias… algo que la mayoría nunca termina de hacer.
Justo aquí entra Your Custom Feed. En lugar de forzar al usuario a mandar señales indirectas, YouTube prueba a preguntarte de frente qué quieres consumir y a ajustar el algoritmo a partir de tus propias palabras.
Cómo funciona el chatbot de IA para tu feed de inicio
Si formas parte del experimento, al lado del botón clásico de Inicio aparece un nuevo chip llamado Your Custom Feed. Al tocarlo, se abre una especie de zona aparte donde el protagonista es un chatbot de IA. No hay menús escondidos ni veinte pestañas de configuración: solo una cajita de texto y una instrucción básica para que describas qué tipo de videos te gustaría ver más a menudo.
Puedes escribir cosas tan sencillas como: quiero más videos de WWE y compilaciones de luchas, menos shorts aleatorios o muéstrame reseñas de tecnología tranquilas, canales de programación y deja de inundarme con drama político. La IA interpreta ese mensaje, lo traduce a parámetros para el sistema de recomendaciones y reorganiza tu inicio alrededor de esos temas.
En la práctica se siente como un reinicio suave del feed: no empiezas desde cero, tu historial no desaparece, pero el centro de gravedad cambia. A partir de tu mensaje, YouTube decide qué categorías subir de prioridad, qué tipo de canales potenciar y qué cosas bajar de volumen. La idea es que tardes segundos en corregir un feed desviado en lugar de pasar semanas peleándote con la opción de no recomendar este canal.
Por ahora todo esto sigue en fase de prueba. No está disponible para todos los usuarios, y ni siquiera pagar YouTube Premium garantiza ver el nuevo chip. Es el típico test silencioso de Google: ensayo en un grupo reducido, análisis de resultados y, según lo que vean, o lo lanzan a escala global o desaparece sin hacer ruido.
“O sea… ¿no era para eso la pestaña de Suscripciones?”
En cuanto se habló del nuevo feed personalizado, la reacción de muchos usuarios veteranos fue bastante directa: para eso ya existe la pestaña Suscripciones. En tono medio serio, medio troll, más de uno resumió la situación con algo del estilo: creo que eso que describes se llama suscribirte a un canal, bien hecho, Google.
No les falta razón. El feed de suscripciones sigue siendo la forma más limpia de ver YouTube: una lista, más o menos cronológica, de los videos nuevos de los canales que tú decidiste seguir. No hay magia oscura, ni atajos, ni apuesta de casino: abres, ves qué subieron tus creadores favoritos y eliges. El detalle es que gran parte del público no usa la plataforma así. Mucha gente casi nunca entra en Suscripciones; vive en la pantalla de inicio, mezcla recomendaciones con tendencias, clicks accidentales con shorts virales y listas automáticas.
Para ese usuario promedio, el inicio es “el YouTube real”, y la pestaña de suscripciones es casi una función escondida. En ese contexto, un chatbot que te pregunta qué quieres ver no es un capricho extraño, sino un intento de poner un poco de orden donde nadie se va a disciplinar manualmente. Es más fácil decirle a la IA quiero menos basura sensacionalista que cambiar de hábitos y aprender a vivir solo en el feed de canales que sigues.
No es solo YouTube: los feeds conversan cada vez más contigo
El movimiento de YouTube encaja en un patrón que se repite en casi todas las grandes plataformas. En X, la antigua Twitter, Elon Musk impulsa a Grok, el chatbot de la casa, como herramienta para ajustar lo que ves en tu timeline. La idea es que puedas pedirle más noticias, menos ruido, más memes, menos spam de criptomonedas, sin tener que perderte en menús de listas y filtros.
En Instagram, Adam Mosseri viene hablando de pruebas que permiten al usuario marcar y desmarcar temas de interés: más viajes, menos apuestas deportivas, más diseño de interiores, menos reels-Clon con los mismos bailes de siempre. En unos casos hablas directamente con una IA, en otros marcas casillas, pero la lógica es la misma: los algoritmos dejan de ser un muro mudo y pasan a ser algo con lo que tienes que negociar.
El experimento Your Custom Feed de YouTube se suma a esa ola. La inteligencia artificial deja de ser solo el motor oculto que decide en silencio y se convierte en una especie de interfaz con la que dialogas cuando quieres enderezar tu inicio.
El lado oculto: tus mensajes también entrenan la IA de Google
Por supuesto, nada de esto es gratis en términos de datos. Cada vez que escribes algo como quiero documentales, no más pseudo noticias o dame videos largos y tranquilos, estás diciendo mucho sobre tus gustos, tus límites, tus miedos y tus momentos de cansancio. No es solo que te guste un género; también revelas qué quieres evitar y cómo hablas cuando te quejas de tu propio feed.
Para una empresa como Google, ese tipo de mensaje es oro puro. Son textos espontáneos, cargados de contexto y de matices, perfectos para entrenar modelos como Gemini. De ahí pueden aprender cómo formula la gente una petición real, qué palabras usa cuando está frustrada, qué considera ruido o basura y qué entiende por contenido de calidad.
En otras palabras, mientras tú tratas de domar tu inicio de YouTube, es muy probable que ese mismo diálogo acabe alimentando otras partes del ecosistema de IA de la compañía. No es que el chatbot solo sirva para arreglar tu pantalla: también genera datos para mejorar asistentes, respuestas en buscadores y productos que quizá ni asocias con YouTube.
Algunas personas verán esto como un intercambio razonable: a cambio de un feed menos insoportable, cedo un poco más de información. Otras lo verán como un paso más en una dirección incómoda, donde cada detalle de cómo consumes contenidos termina convertido en estadística y entrenamiento para modelos gigantes.
Hay quien no quiere ninguna IA metida en su YouTube
En paralelo, existe un grupo de usuarios cada vez más vocal que no quiere feeds mágicos, ni chatbots, ni nada parecido. Son quienes ya han huido al refugio de Suscripciones, siguen a unos pocos creadores, evitan los shorts y prefieren ir directamente al canal que les interesa en lugar de confiar en el inicio.
Desde su punto de vista, un chatbot de IA no es más control, sino más ruido. Es otra capa, otro botón, otro lugar donde se almacenan datos sobre lo que ves y lo que no quieres ver. Para ellos, el verdadero gesto a favor del usuario sería un interruptor claro: sin IA, sin feed “inteligente”, sin análisis de mis mensajes. Solo una lista predecible del contenido que yo mismo decidí seguir.
La gran duda es si, en caso de que Your Custom Feed salga del laboratorio y llegue a todo el mundo, YouTube ofrecerá algo parecido a ese modo sin IA o si la inteligencia artificial será simplemente parte inevitable de la experiencia, aunque no uses el chatbot.
Los otros intentos de YouTube para darte más control
Conviene recordar que este chatbot no aparece en un vacío. Durante años, YouTube ha ido soltando pequeñas herramientas para que sientas que tienes algo de voz sobre tu feed. De vez en cuando te salta un cuadro de personaliza tu inicio donde puedes marcar categorías que te interesan: videojuegos, música, noticias, aprendizaje, deporte. Esa información se suma a lo que ya sabe el algoritmo y, en teoría, ajusta la mezcla de contenidos.
A eso se suman los clásicos: el pulgar arriba, el pulgar abajo, no me interesa, no recomendar este canal. Cada uno de esos gestos es una pequeña pista explícita para el sistema. El problema es que casi siempre llegan tarde: reaccionas a algo que ya te apareció, en lugar de decirle al algoritmo por dónde debería ir antes de que se desmadre.
También ha habido experimentos más raros, como opciones estéticas para algunos usuarios de pago, pequeños toques de color o ajustes visuales que hacían sentir la interfaz un poco más personalizada, aunque no cambiaban gran cosa en las recomendaciones. Muchos de esos experimentos duraron poco y desaparecieron sin mayor anuncio.
Más reciente es la posibilidad de reducir las pantallas finales agresivas: esas tarjetas flotantes que te piden suscribirte al canal, ver otro video o irte a una lista de reproducción. Poder callar parte de ese ruido visual es una señal clara de que YouTube sabe que la experiencia de uso también se mide en cuánto te molesta la interfaz.
Hacia dónde podría evolucionar el feed personalizado
Si el experimento con Your Custom Feed funciona, es fácil imaginar los siguientes pasos. Uno de los más comentados sería tener varios perfiles de feed: un modo estudio, con cursos, tutoriales, charlas y contenido largo, y un modo sofá con vlogs, entretenimiento ligero, humor y gameplays. En lugar de reeducar al algoritmo cada vez que cambias de humor, pasarías de un perfil al otro con un toque.
Otra opción lógica sería permitir silencios temporales de temas completos. Hartazgo de política en época electoral, saturación con cierto deporte durante un torneo, miedo a spoilers de una serie: podrías pedir a la IA que congele esos temas durante un tiempo y se concentre en otros. Sería como ponerle orejeras al algoritmo cuando tú mismo sabes que no quieres ver nada de eso por un rato.
En el mejor escenario, la página de inicio de YouTube se transformaría en algo que sientes tuyo, algo que puedes modular según la etapa del día, la energía que tienes o lo que necesitas en ese momento. En el peor, el chatbot se quedaría como un icono más en la esquina, usado solo por una minoría curiosa, mientras el resto sigue atrapado en un feed que nunca termina de encajar, pero ahora con todavía más datos personales viajando por la nube.
Lo que está claro es que el futuro de plataformas como YouTube pasa por la inteligencia artificial, ya no solo como un motor silencioso, sino como algo con lo que hablas. Falta ver si esa conversación realmente devuelve poder al usuario o si solo viste de amable una máquina diseñada, ante todo, para que nunca dejes de ver un video más.
2 comentarios
Está bueno tener más control, pero muy conveniente que cada queja mía sobre el feed termine alimentando al Gemini de turno, eh
jajaja tremendo, se inventan un chatbot con IA en vez de enseñar a la gente a usar la pestaña de Suscripciones 😂